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La FAAV exige inversiones urgentes en el ferrocarril tras las tragedias de Adamuz y Urda
Las agencias de viajes andaluzas alertan del perjuicio económico de una nueva interrupción de la Alta Velocidad con Madrid y reclaman al Gobierno actuaciones para garantizar la seguridad y recuperar la confianza de los viajeros
La Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV) ha exigido al Gobierno de España una inversión urgente en la modernización y seguridad de la red ferroviaria tras los accidentes de Adamuz y Urda, que han provocado 115 fallecidos en apenas nueve meses. La organización advierte de que la nueva interrupción de la Alta Velocidad entre Madrid y Andalucía amenaza con agravar las pérdidas del sector turístico, dificultar la movilidad y perjudicar la imagen internacional de España.
La Federación, presidida por Luis Arroyo, considera que la sucesión de ambas tragedias obliga a revisar las prioridades de inversión y mantenimiento de unas infraestructuras que resultan esenciales para la economía andaluza. La entidad ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas y su apoyo a las personas heridas.
El accidente de Adamuz, ocurrido el 18 de enero de 2026, dejó 46 fallecidos, mientras que el registrado en Urda (Toledo), el 28 de octubre, ha causado 69 víctimas mortales. A las consecuencias humanas de ambos siniestros se añade una segunda interrupción de las conexiones ferroviarias de Alta Velocidad con Andalucía en menos de un año.
“Lo primero son las personas. Estamos hablando de dos tragedias enormes y de familias que han perdido a sus seres queridos. Todo nuestro apoyo está con ellas y con quienes todavía se recuperan de sus heridas. Pero precisamente por la dimensión de lo sucedido creemos que ha llegado el momento de pasar a la acción y exigir que se adopten las decisiones necesarias para que no volvamos a encontrarnos ante una situación como esta”, ha señalado Luis Arroyo, presidente de la FAAV.
Andalucía vuelve a afrontar una desconexión ferroviaria con Madrid
La Federación recuerda que, tras el accidente de Adamuz, ya había reclamado al Gobierno soluciones eficaces, alternativas de transporte suficientes y una planificación que permitiera responder a futuras interrupciones del servicio. Nueve meses después, el corredor ferroviario vuelve a estar suspendido, sin una fecha oficial de recuperación cuando la organización emitió su reclamación el 3 de noviembre.
“Nueve meses después de Adamuz volvemos prácticamente al mismo punto: Andalucía desconectada por Alta Velocidad de Madrid, miles de viajeros afectados, empresas condicionadas por la falta de movilidad y un sector turístico obligado de nuevo a gestionar cancelaciones, cambios e incertidumbre. No podemos asumir esto como algo inevitable”, ha afirmado Arroyo.
Las consecuencias alcanzan a una actividad que representa, según los datos recogidos por la FAAV, entre el 12 % y el 13 % del PIB andaluz y sostiene cientos de miles de empleos. La interrupción afecta tanto a los desplazamientos turísticos como a los viajes profesionales y a las comunicaciones empresariales con Madrid.
La Federación recuerda que, después de Adamuz, advirtió de la desaparición de una oferta de alrededor de 35.000 plazas ferroviarias entre Madrid y Andalucía. Aquella situación puso de manifiesto las dificultades para sustituir el volumen de pasajeros que transporta habitualmente el tren.
El transporte aéreo no puede absorber toda la demanda ferroviaria
La FAAV considera que las alternativas disponibles no permiten compensar plenamente la capacidad perdida. La organización ya había alertado, durante la primera crisis, de las consultas y dudas trasladadas por turoperadores internacionales y de las dificultades que supone recuperar la confianza de los viajeros después de una interrupción prolongada.
“El avión puede ser una alternativa para determinados desplazamientos, pero no puede reemplazar ni remotamente el volumen diario que mueve el ferrocarril entre Madrid y Andalucía. Y trasladar esa demanda a la carretera tampoco es una solución. Significa multiplicar los desplazamientos por unas vías que, en varias provincias andaluzas, presentan también importantes necesidades de inversión”, ha advertido Arroyo.
La dependencia de las conexiones ferroviarias trasciende el turismo. Para la Federación, la Alta Velocidad ha contribuido durante décadas a conectar Andalucía con el principal centro económico y administrativo del país, facilitando la actividad empresarial, la atracción de inversiones y la movilidad entre territorios.
La preocupación por la seguridad del ferrocarril también ha sido expresada por otras organizaciones turísticas. La Mesa del Turismo de España ha reclamado un plan de inversiones en infraestructuras tras la tragedia de Urda, con especial atención a la prevención de nuevos accidentes.
La seguridad ferroviaria y la confianza internacional, en el centro de la reclamación
La FAAV sostiene que los dos accidentes hacen necesario abordar el estado de conservación, mantenimiento y modernización de las infraestructuras ferroviarias, así como sus sistemas de seguridad. La organización reclama que las actuaciones pendientes se ejecuten con la rapidez que exige una conexión estratégica para Andalucía.
Otro de los riesgos señalados por la Federación es el daño reputacional para la marca España. La Alta Velocidad ha formado parte durante décadas de la imagen de modernidad y conectividad del país, una percepción que la organización considera amenazada por la gravedad de los accidentes y las interrupciones posteriores.
“España ha construido durante muchos años una imagen de país seguro, moderno y bien conectado. La Alta Velocidad formaba parte de esa imagen. Cuando en nueve meses se producen dos tragedias de esta magnitud y vuelve a quedar cortado el principal corredor ferroviario con Andalucía, la confianza se resiente. Y recuperar la confianza de los viajeros y de los mercados internacionales cuesta muchísimo más que perderla”, ha subrayado el presidente de la FAAV.
La Federación considera que el Gobierno dispone de capacidad financiera para acometer inversiones estratégicas y reclama que las infraestructuras esenciales reciban una mayor prioridad presupuestaria, especialmente después de un ejercicio de recaudación récord.
“Cuando hablamos de infraestructuras esenciales y de seguridad no podemos hablar de parches ni de aplazamientos. España dispone de recursos y tiene que establecer prioridades. Mantener unas comunicaciones ferroviarias modernas, fiables y seguras entre Andalucía y Madrid debe ser una de ellas”, ha concluido Luis Arroyo.
