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Renfe reduce su huella de carbono a un mínimo histórico en 2025
La compañía sitúa sus emisiones de tracción en 3,58 gramos de CO₂ equivalente por unidad transportada, un 89,3% menos que en 2005, mientras más del 90% de sus servicios ya utiliza tracción eléctrica sin emisiones
Renfe cerró 2025 con la huella de carbono de tracción más baja de su historia: 3,58 gramos de CO₂ equivalente por unidad transportada, medida como viajero-kilómetro o tonelada de mercancía-kilómetro. El registro supone una reducción del 89,3% respecto a 2005 y mejora los 3,79 gramos alcanzados en 2024.
La compañía atribuye esta evolución principalmente al avance de la electrificación de su flota y al uso de electricidad de origen 100% renovable en los trenes eléctricos. En 2025, el 90,45% de los servicios de Renfe se realizó mediante tracción eléctrica sin emisiones asociadas a la tracción.
Más del 92% de los kilómetros de Renfe Viajeros, sin emisiones de tracción
El grado de electrificación presenta diferencias entre las distintas áreas del grupo. En Renfe Viajeros, el 92,4% de los kilómetros recorridos se realizó sin emisiones de tracción, mientras que en Renfe Mercancías más del 80% de los tráficos fueron eléctricos.
Sobre la base de estos resultados, Renfe sostiene que se sitúa como la empresa de transporte de viajeros y mercancías con menor impacto climático de España y entre las operadoras ferroviarias con menor huella unitaria del mundo. La afirmación procede del Estado de Información No Financiera y Sostenibilidad 2025 del Grupo Renfe, documento del que se extraen los principales indicadores ambientales difundidos por la compañía.
AENOR verifica por primera vez todas las actividades del grupo
El ejercicio 2025 incorpora además un cambio en el alcance de la verificación externa. AENOR ha verificado la huella de carbono correspondiente a todas las actividades del Grupo Renfe, después de que en los ejercicios 2022, 2023 y 2024 el proceso se hubiera aplicado a Renfe Viajeros y Renfe Mercancías.
La operadora también obtuvo la certificación ISO 50001 para su sistema de gestión de la energía de tracción, tanto eléctrica como diésel. Este estándar establece un sistema de gestión orientado a medir el desempeño energético, identificar oportunidades de ahorro y mantener procesos de mejora continua en el consumo de energía.
Entre las medidas incorporadas por Renfe figuran la conducción eficiente, el freno regenerativo, la instalación de sistemas de medición del consumo eléctrico y la progresiva sustitución de tecnologías dependientes de combustibles fósiles.
Las instalaciones generaron más de 4 GWh de energía renovable
La estrategia de reducción de emisiones se ha extendido también a talleres y bases de mantenimiento. Las instalaciones fotovoltaicas desplegadas en centros como Villaverde, Barcelona, Zaragoza y Málaga generaron durante 2025 más de 4 GWh de electricidad renovable y cubrieron, de media, alrededor del 25% del consumo eléctrico de esas bases.
Además, desde octubre de 2025 Renfe contrata electricidad con garantía de origen renovable para todos sus puntos de suministro propios en oficinas, instalaciones y talleres. Según la compañía, esta medida permite evitar cerca de 10.000 toneladas de CO₂ equivalente al año.
Los nuevos indicadores ambientales completan un ejercicio en el que Renfe también mejoró sus principales magnitudes económicas. Como publicó SoloAgentes recientemente, Renfe volvió a beneficios en 2025 con un resultado neto de 60,2 millones de euros, mientras los ingresos por venta de billetes aumentaron un 19%.


