Meliá gana 83,4 millones en su negocio recurrente pese al impacto extraordinario de su salida de Cuba
La hotelera eleva sus ingresos un 7,1% y el RevPAR un 11,7% durante el primer semestre, mientras mantiene para 2026 un objetivo mínimo de EBITDA de 565 millones de euros
Meliá Hotels International cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio neto recurrente de 83,4 millones de euros, antes del impacto contable extraordinario asociado al cese de sus operaciones en Cuba.
La compañía decidió provisionar la totalidad de los saldos y activos vinculados al país ante las crecientes dificultades operativas, legales, económicas y financieras. Estas provisiones generaron unas pérdidas de 79,4 millones de euros por operaciones interrumpidas, lo que redujo el beneficio neto consolidado hasta los 4,1 millones. La medida no tuvo impacto en la caja del grupo.
Más allá de este efecto excepcional, Meliá mantuvo una evolución positiva de su actividad. Los ingresos consolidados sin plusvalías alcanzaron los 1.047,4 millones de euros, un 7,1% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el EBITDA sin plusvalías aumentó un 2,5%, hasta los 244,7 millones.
El ingreso medio por habitación disponible, RevPAR, creció un 11,7% durante el conjunto del semestre y aceleró hasta el 14,2% en el segundo trimestre. La mejora se produjo pese al cierre temporal de activos relevantes como Paradisus Cancún, reabierto en abril, y Gran Meliá Don Pepe, cuya reapertura está prevista para finales de año tras su renovación.
España, el Caribe y el sur de Europa sostienen el crecimiento
La compañía destacó especialmente el comportamiento de España, el sur de Europa y el Caribe, mercados que se beneficiaron de una mayor preferencia de los viajeros por destinos percibidos como seguros, accesibles y estables.
En España, el RevPAR de los hoteles urbanos creció un 8,7% durante el segundo trimestre, apoyado principalmente en la mejora de las tarifas, las nuevas aperturas y el reposicionamiento de varios establecimientos. Los hoteles vacacionales también registraron una evolución favorable en Canarias y Baleares, tanto en ocupación como en precio.
Para el tercer trimestre, el grupo mantiene buenas perspectivas en los destinos vacacionales españoles, con una sólida base de reservas y un crecimiento de la demanda de último minuto. Entre los establecimientos con mejor evolución figuran Paradisus Fuerteventura, ZEL Fuerteventura y Gran Meliá Palacio de Isora.
República Dominicana también mostró un comportamiento positivo, respaldado por la touroperación, las agencias de viajes y la demanda procedente de Estados Unidos, Canadá y varios mercados europeos. México, en cambio, continuó afectado por el impacto reputacional de los incidentes de seguridad registrados durante la primera mitad del año, con una demanda más volátil, mayor sensibilidad al precio y reservas más tardías.
MeliaPro crece un 15%
Los canales propios de Meliá mantuvieron una evolución destacada. Las ventas de Meliá.com y de la aplicación móvil aumentaron un 14%, mientras que MeliaPro, el canal B2B del grupo, creció un 15% respecto al ejercicio anterior.
La venta a cliente directo se incrementó un 12% y aportó una tarifa un 26% superior a la media del resto de canales, según explicó la compañía. La última campaña Wonder Week de verano superó en un 16% las ventas del año anterior, con una tarifa media un 4,35% mayor.
Andalucía, Baleares y Punta Cana se situaron entre los destinos más reservados, con un crecimiento de ventas del 20% respecto al mismo periodo de 2025.
Más peso del lujo en el negocio
Meliá continúa reforzando su estrategia de reposicionamiento hacia los segmentos premium y de lujo. Estas marcas representan actualmente el 20% de su cartera y el 18% de las habitaciones, pero generan el 36% de la contribución operativa de los hoteles.
La compañía ha invertido, junto con sus socios, más de 1.000 millones de euros durante los últimos cuatro años en reposicionar activos. Según el grupo, los hoteles transformados hacia marcas de lujo han llegado a duplicar o triplicar el RevPAR que obtenían antes de su renovación.
Objetivo de 40 nuevas firmas en 2026
Hasta la fecha, Meliá ha firmado 17 nuevos hoteles, con 3.816 habitaciones, y ha abierto 14 establecimientos con más de 2.000 habitaciones.
El objetivo para el conjunto del ejercicio es alcanzar al menos 40 nuevas firmas, con unas 8.400 habitaciones, y abrir un mínimo de 30 hoteles, que incorporarían alrededor de 3.500 habitaciones. La expansión se desarrollará principalmente mediante fórmulas poco intensivas en capital.
El foco se mantiene en el arco mediterráneo, el Caribe y el sudeste asiático. Entre los acuerdos firmados figuran nuevos proyectos en España, Italia, Grecia, Túnez, México, República Dominicana y Vietnam. Un tercio de las incorporaciones corresponde a marcas de lujo como Paradisus, Gran Meliá y The Meliá Collection.
Meliá mantiene sus previsiones para el conjunto del año
Las reservas en libros para el tercer trimestre superan en doble dígito las registradas un año antes, tanto en los hoteles urbanos como en los vacacionales.
La hotelera mantiene para 2026 un objetivo mínimo de EBITDA de 565 millones de euros y espera lograr un crecimiento agregado del RevPAR de un dígito alto en moneda constante. También prevé mejorar en 200 puntos básicos el margen operativo subyacente.
Meliá reitera además su intención de mantener el apalancamiento entre dos y 2,5 veces la ratio de deuda financiera neta sobre EBITDA, al tiempo que evalúa la posible rotación de activos no estratégicos y con una generación de caja limitada.
Fundador y director de SoloAgentes, el ecosistema de medios, formación e innovación enfocado en agencias de viajes y proveedores turísticos. Mi trabajo se basa en generar contenidos útiles, persuasivos y con impacto comercial real para el sector.