ENTREVISTAS
Meliá Zahara Resort & Villas: reuniones, incentivos y eventos frente al Atlántico
Daniel Fortuna, Groups & Events Coordinator de Meliá Zahara Resort & Villas, nos descubre en Agent News un resort de lujo completamente renovado en la playa de Atlanterra, con villas privadas, espacios para eventos al aire libre y una propuesta especialmente potente para el segmento MICE.
Hay hoteles en los que organizar un evento significa reservar una sala.
Y hay establecimientos en los que el propio destino pasa a formar parte del evento.
Meliá Zahara Resort & Villas pertenece claramente a este segundo grupo.
Situado en primera línea de la playa de Atlanterra, en Zahara de los Atunes, el resort combina instalaciones completamente renovadas, espacios para reuniones, villas privadas, gastronomía y diferentes escenarios exteriores que permiten llevar una reunión, un incentivo o un evento corporativo mucho más allá de las cuatro paredes de una sala.
Para conocer mejor sus posibilidades y entender qué puede ofrecer a las agencias que trabajan con grupos, incentivos y eventos de empresa, en Agent News hablamos con Daniel Fortuna Martín Pozo, Groups & Events Coordinator de Meliá Zahara Resort & Villas.
Una propuesta que, como él mismo explica, busca unir «mar, naturaleza y un resort completamente renovado» para combinar negocio, desconexión y experiencias.
Zahara de los Atunes: cuando el destino forma parte del evento
Antes incluso de entrar en el hotel, uno de los grandes argumentos de Meliá Zahara Resort & Villas está en su entorno.
El establecimiento se encuentra en la urbanización de Atlanterra, en Zahara de los Atunes, dentro de la comarca gaditana de La Janda.
Playas prácticamente vírgenes, naturaleza y algunos de los destinos más reconocibles de la provincia convierten la ubicación en una parte esencial de la experiencia.
Muy cerca se encuentran localidades como Vejer de la Frontera, Barbate —especialmente ligado a la tradición de la almadraba y del atún rojo salvaje— o Tarifa, uno de los grandes referentes internacionales para los deportes acuáticos y punto de encuentro entre Mediterráneo y Atlántico.
Para un viaje vacacional estos atractivos ya representan un argumento importante.
Para un incentivo o evento corporativo añaden algo todavía más valioso: la posibilidad de construir experiencias alrededor de la reunión.
El viaje deja así de limitarse al programa profesional y permite incorporar gastronomía, naturaleza, cultura o actividades vinculadas al destino.
Un resort de lujo completamente renovado
Meliá Zahara Resort & Villas está situado en primera línea de la playa de Atlanterra, con acceso directo desde el propio establecimiento.
El hotel cuenta con 283 habitaciones y fue objeto de una renovación integral en 2022 que supuso su reposicionamiento como resort de lujo.
El resultado es un producto completamente renovado, con un diseño elegante y preparado para trabajar tanto con el cliente vacacional como con grupos y eventos.
Esta doble vertiente resulta especialmente interesante para las agencias.
Permite organizar una reunión o incentivo dentro de un establecimiento que no transmite la sensación de estar en un hotel puramente corporativo, sino en un resort en el que alojamiento, trabajo y ocio forman parte de una misma experiencia.
25 villas privadas: uno de sus grandes diferenciales
Uno de los elementos que más diferencia a Meliá Zahara Resort & Villas son sus 25 villas privadas, todas ellas integradas dentro de la experiencia The Level.
Existen diferentes tipologías, desde villas para dos personas hasta la exclusiva Gran Villa El Cortijo, con capacidad para seis adultos distribuidos en tres dormitorios.
Esta última incorpora además piscina privada y amplios espacios exteriores.
Pero las villas no representan únicamente una alternativa de alojamiento.
Para el segmento MICE permiten plantear propuestas diferentes para grupos premium, reuniones privadas, sesiones de trabajo o encuentros ejecutivos en un ambiente más exclusivo y reservado.
Una reunión estratégica con pocos participantes, una sesión de dirección o determinados encuentros de alto nivel pueden desarrollarse así fuera de la sala convencional.
Para el agente especializado en grupos supone disponer de un recurso adicional para construir propuestas mucho más personalizadas.
Salón Real: hasta 200 personas
Cuando el evento necesita espacios convencionales, el resort dispone también de una estructura preparada para diferentes formatos.
Su sala principal es el Salón Real, con capacidad para hasta 200 personas, adecuado para convenciones, presentaciones y reuniones plenarias.
Junto a él se encuentra el Salón Zahara, con capacidad para hasta 140 asistentes.
Ambos están ubicados en la primera planta, son contiguos y disponen de abundante luz natural.
Además, confluyen en un amplio hall que puede utilizarse para organizar coffee breaks, acreditaciones, exposiciones o cócteles entre sesiones.
La oferta se completa con tres salas breakout para hasta 30 personas, especialmente útiles para talleres, grupos de trabajo o reuniones paralelas.
Esto permite estructurar programas relativamente complejos sin necesidad de concentrar todas las actividades en un único espacio.
Plenarias, subcomisiones, pausas, reuniones ejecutivas y encuentros más reducidos pueden convivir dentro de una misma operativa.
El gran diferencial: sacar el evento al exterior
Probablemente aquí se encuentre uno de los argumentos más potentes de Meliá Zahara Resort & Villas.
El evento no tiene por qué quedarse dentro del centro de reuniones.
Junto a las salas se encuentra el Jardín Zen, un espacio exterior rodeado de vegetación en el que pueden organizarse desde coffee breaks hasta cócteles, cenas de gala o eventos de hasta 250 personas.
A ello se suma la Piscina The Level, que puede privatizarse para grupos y utilizarse para recepciones o encuentros más exclusivos.
El mar permanece además como telón de fondo.
Esta posibilidad permite cambiar completamente el ritmo de un evento.
Una sesión de trabajo puede terminar con un cóctel exterior; una jornada de reuniones, con una cena al aire libre; o una presentación corporativa, con una recepción junto a la piscina.
Son precisamente estos cambios de escenario los que ayudan a transformar un programa empresarial en una experiencia más memorable.
Breeza Beach Club: eventos sobre la propia playa
Y todavía existe un escenario más.
Breeza Beach Club, situado sobre la propia playa de Atlanterra, permite llevar determinados momentos del evento prácticamente hasta la arena.
El espacio puede utilizarse para almuerzos de trabajo, cócteles, cenas informales, eventos sociales o fiestas privadas.
Las vistas al océano y los atardeceres convierten el entorno en uno de los escenarios más diferenciadores del resort.
Para una agencia que diseña un incentivo, esta característica cambia notablemente las posibilidades.
El mismo grupo puede desarrollar durante la mañana una reunión plenaria, continuar con sesiones de trabajo más pequeñas y terminar la jornada con un cóctel o una cena junto al Atlántico.
Sin necesidad de cambiar de alojamiento ni de construir una logística especialmente compleja.
Gastronomía: el destino también se lleva a la mesa
Zahara de los Atunes posee además uno de los elementos gastronómicos más reconocibles de Cádiz: el atún rojo salvaje de almadraba.
Y el resort incorpora este producto a su propia propuesta.
En el restaurante Gaia, la cocina mediterránea es la protagonista, con carnes, pescados y arroces elaborados a partir de productos seleccionados.
Para quienes quieren acercarse directamente a uno de los sabores más característicos del destino se encuentra Atúniko, especializado precisamente en atún rojo salvaje de almadraba y en diferentes elaboraciones de este producto.
Breeza Beach Club completa la oferta con una gastronomía más informal, especialmente adecuada para almuerzos junto al mar, cócteles al atardecer o cenas en un ambiente relajado.
La gastronomía se convierte así en otra herramienta para integrar Zahara dentro del propio evento.
El grupo no necesita salir del resort para empezar a descubrir el destino.
Villas para grupos premium y reuniones ejecutivas
Las villas adquieren todavía más sentido cuando se analizan desde la perspectiva de los grupos.
Además de proporcionar alojamiento premium, pueden funcionar como espacios privados para pequeñas reuniones, sesiones de trabajo, subcomisiones o encuentros de dirección.
Esto permite diseñar una estructura MICE menos rígida.
No todas las reuniones necesitan una sala formal.
En determinados grupos, especialmente cuando participan directivos o equipos reducidos, disponer de espacios privados con zonas exteriores puede aportar una atmósfera completamente diferente.
Y es precisamente esa combinación entre privacidad y entorno la que convierte las villas en algo más que una categoría superior de alojamiento.
Trabajo, incentivo y desconexión dentro del mismo resort
Meliá Zahara Resort & Villas permite plantear un evento en el que la frontera entre trabajo y experiencia resulta mucho menos evidente.
Una sesión plenaria puede celebrarse en el Salón Real.
Los equipos pueden dividirse posteriormente entre las salas breakout o las propias villas.
El coffee break puede trasladarse al Jardín Zen.
Una recepción puede organizarse junto a la piscina de The Level.
Y la jornada puede terminar con un cóctel o una cena frente al Atlántico en Breeza Beach Club.
Esta variedad de escenarios es precisamente la que permite construir programas de reuniones e incentivos con ritmos y ambientes diferentes sin abandonar el propio establecimiento.
Un producto especialmente interesante para agencias que trabajan MICE
Para una agencia de viajes que opera grupos, incentivos o eventos corporativos, el valor del Meliá Zahara Resort & Villas está en la suma de todos estos elementos.
283 habitaciones, 25 villas privadas, salones para hasta 200 asistentes, espacios breakout, Jardín Zen para eventos de hasta 250 personas, piscina privatizable, Beach Club frente al Atlántico y una propuesta gastronómica estrechamente vinculada al destino.
A ello se une una localización que permite incorporar experiencias en Zahara de los Atunes y su entorno.
El resultado es un producto capaz de responder tanto a una reunión tradicional como a un incentivo mucho más experiencial.
Cuando el evento no termina al salir de la sala
Probablemente esa sea la mejor manera de entender Meliá Zahara Resort & Villas.
No únicamente como un resort que dispone de salas para reuniones, sino como un escenario completo para desarrollar un evento.
Las instalaciones interiores permiten cubrir la parte profesional.
Las villas añaden privacidad y exclusividad.
Los espacios exteriores permiten modificar completamente la puesta en escena.
La gastronomía introduce el destino.
Y la playa de Atlanterra proporciona un escenario difícil de reproducir en un hotel urbano.
Como resume Daniel Fortuna, el resort combina instalaciones renovadas, espacios versátiles, alojamiento exclusivo, gastronomía y naturaleza para organizar reuniones, incentivos, presentaciones de producto y eventos corporativos en los que trabajo y experiencia del destino vayan de la mano.
Para el agente de viajes especializado en MICE, esa es probablemente su principal fortaleza:
poder empezar una reunión en una sala y terminar el evento frente al Atlántico.
