NOTICIAS PARA AGENCIAS Y AGENTES DE VIAJES
Hotelbeds sitúa el turismo creativo entre las tendencias que marcan 2026
Los viajes construidos alrededor de aficiones, cultura y aprendizaje ganan presencia, con especial impulso entre los viajeros más jóvenes y un producto cada vez más ligado a experiencias participativas
El destino puede dejar de ser el punto de partida del viaje. Una afición, un acontecimiento cultural, el deseo de aprender una habilidad o la búsqueda de una experiencia artística están adquiriendo capacidad para decidir después dónde viajar y qué servicios reservar. Hotelbeds identifica este comportamiento como una de las tendencias relevantes de 2026 dentro de lo que denomina Creativity Boom, el auge de los viajes vinculados a la creatividad.
La tendencia abarca desde talleres de cerámica, fotografía, gastronomía o artesanía hasta festivales, exposiciones, alojamientos vinculados al arte, actividades con comunidades locales y viajes relacionados con la literatura. El elemento común no es únicamente consumir cultura, sino participar de forma activa en la experiencia.
La lectura encaja con otras señales que SoloAgentes ha recogido recientemente. El primer Monitor F1S del Turismo de Alto Valor detectaba que, en determinados viajes, la experiencia empieza a pesar más que el propio destino en la decisión inicial. ObservaTUR apuntaba también que la oferta de ocio y gastronomía alcanza ya un peso similar al precio entre las motivaciones para elegir destino este verano.
Viajar por una pasión gana terreno entre los jóvenes
Hotelbeds apoya su análisis en diferentes estudios recientes. Uno de los más significativos procede de Marriott Bonvoy y permite dimensionar el denominado passion-led travel, los viajes cuya motivación principal es una afición o interés concreto.
La investigación de Marriott, realizada por Mortar entre 22.266 adultos de 11 mercados de Europa, Oriente Medio y África, entre ellos España, concluye que el 68% ha realizado alguna vez un viaje motivado principalmente por una pasión. La música y los acontecimientos culturales aparecen como el principal desencadenante, citado por el 48%.
El comportamiento se acentúa entre las generaciones más jóvenes. El 82% de la generación Z consultada por Marriott había realizado durante el último año algún viaje de este tipo, frente al 77% de los millennials y el 63% de la generación X.
La búsqueda de aprendizaje durante las vacaciones aparece también en el informe de tendencias 2026 de Hilton. Su investigación global, elaborada con Ipsos a partir de más de 14.000 viajeros de 14 países, revela que el 72% desearía tomarse tiempo libre para explorar una pasión o una afición personal.
Del turismo cultural a participar en la cultura
La diferencia que plantea Hotelbeds respecto al turismo cultural tradicional está precisamente en esa participación. Visitar un museo o un monumento continúa formando parte del viaje, pero a esa demanda se incorporan clientes que quieren hacer, aprender o crear algo vinculado al lugar que visitan.
El alojamiento puede integrarse también en esta lógica. Hotelbeds cita establecimientos en los que el arte, la decoración temática o los talleres forman parte de la experiencia, y señala oportunidades para combinar la estancia con actividades relacionadas con la producción local, la cocina, la artesanía o las prácticas artísticas.
Dentro de este fenómeno, la compañía dedica especial atención al turismo literario. Retiros de lectura y escritura, festivales, convenciones, librerías, bibliotecas, encuentros con autores o itinerarios construidos alrededor de novelas aparecen como distintas formas de convertir un interés previo del cliente en el motivo central del desplazamiento.
El contexto económico tampoco es menor. La Unesco cifra en 4,3 billones de dólares anuales el valor mundial del sector cultural y creativo, equivalente al 6,1% de la economía global. Esa cifra corresponde al conjunto de las industrias culturales y creativas y no específicamente al turismo, por lo que no debe confundirse con el tamaño del mercado turístico cultural.
Una venta que puede empezar por preguntar qué quiere hacer el cliente
Para la distribución, el cambio afecta sobre todo a la construcción del producto. Hotelbeds plantea combinar alojamiento, transporte y actividades alrededor de intereses concretos y facilitar que esas experiencias puedan localizarse durante el proceso de reserva.
Esto permite trabajar propuestas que no parten necesariamente de “quiero viajar a Escocia”, por ejemplo, sino de una motivación como literatura, whisky, fotografía, artesanía o determinados escenarios culturales, para posteriormente configurar el itinerario y los servicios que mejor responden a ese interés.
El propio informe general de tendencias 2026 de Hotelbeds sitúa este fenómeno dentro de un cambio más amplio hacia viajes cada vez más personales y definidos por los intereses particulares del viajero, junto a tendencias como el turismo de fandom, los desplazamientos motivados por la cultura popular o los viajes en los que el propio trayecto forma parte de la experiencia.

